saudade

pausa, juntos

Hoy, más que ayer, más que nunca, sentimos la necesidad de escribirles, tenemos que explicarles lo que está sucediendo de este lado, tenemos que abrir nuestro corazón a todos aquellos que nos siguen, que creen en nosotros desde el primer día, que nos visitan cada verano, que nos visten en las playas de todo el mundo y que hoy nos guardan cuidadosamente en el cajón, hasta el día en que se abran las puertas para que podamos vivir de nuevo lo que siempre hemos dado por sentado.
Hoy nos piden que nos quedemos en casa, que no veamos a quién más amamos, que cerremos nuestras puertas a la oportunidad de ver florecer nuestro negocio, al tiempo que intentamos mantener «esto» vivo. Nuestra esperanza, nuestra fe, nuestra determinación. No rendirse y seguir luchando por lo que hemos creado, por lo que hemos hecho crecer y regamos con mucho amor, para que nunca falte, y más que nada: ¡nunca fallarles!

Hoy nos despertamos y nos preguntamos «¿Cuántos de este lado sienten este virus en su piel?» Este virus que de una manera tan sutil ha entrado en los pulmones de tantos que luchan por sus vidas y que de la noche a la mañana han dejado de ver el amanecer, nada más importante que la salud, y es por la salud de todos que hoy estamos en la lucha. Y así es como este virus llegó, no solo por la salud de muchos, sino por los sueños de todos, sin dejar a nadie fuera.

Nos quitó el trabajo, nos quitó la sonrisa, nos quitó los abrazos pero no nos quitó la esperanza. No estamos aquí para decirles todo lo que ya saben, estamos aquí para decirles que no están solos, que este país es muy fuerte, que vamos a volver a ponernos de pie, que vamos a volver a la playa, que vamos a sentir la sal del mar en nuestra piel otra vez y que nosotros, de este lado, estamos trabajando por nosotros y por ustedes. Estamos más lejos pero cada vez más cerca, trabajando cada día para darles mucho color el primer día que vuelvan a poner los pies sobre la tierra.

Marta

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